Aunque el ladrón actuó con la cara tapada, la familia lo identificó por su fisonomía y su manera de andar. Le dio un margen de tiempo hasta formalizar la denuncia y aportar el video correspondiente. El hecho ocurrió el jueves pasado a las 4.38 de la madrugada en calle 5 entre 12 y 14.
Según relató el vecino Julio Casanova, “el jueves a las 3.42 de la madrugada pasó por casa un malviviente. Quedó registrado en la cámara de seguridad. A las 4.38 regresó, entró a casa y me robó una escalera de aluminio que estaba detrás de la reja”. Aparentemente, el ladrón enganchó la escalera con un fierro y la acercó hasta poder pasarla por sobre la reja. Se alejó del lugar en bicicleta.
Al identificarlo, la familia le dió al delincuente un plazo prudencial para devolver lo robado. Flor Bartolomeo, hija del matrimonio damnificado, escribió entonces un largo posteo en redes sociales en el que dijo la siguiente:
“Hoy nos despertamos con la noticia de que alguien decidió llevarse una escalera de la casa de mi mamá. Sí, una escalera. No es un adorno, es una herramienta de trabajo, de esas que se usan para ganarse la vida dignamente. Algo que parece que a algunos les cuesta entender.
Para el protagonista del video:
Te felicitamos por el esfuerzo de taparte la cara, gran producción. Pero te olvidaste de un detalle técnico: el barrio te conoce. Aunque te tapes hasta las ideas, tu forma de caminar, tus movimientos y tu estilo te delatan. Siempre hay un vecino que te saca la ficha, y en este momento ya hay varios ojos mirando el video. Queremos darte la oportunidad de que recuperes un poco de dignidad.
Si la escalera aparece donde estaba, acá no pasó nada y nos olvidamos del préstamo forzoso. Si mañana a esta hora no está, el video (donde se te ve perfectamente el andar) se entrega en la comisaría junto con la denuncia formal.
A los vecinos:
Les pido que compartan. Hoy es una escalera, mañana es cualquier otra cosa. Cuidémonos entre todos. Si alguien ve que ofrecen una escalera por la zona, por favor me avisa por privado.”
LA DENUNCIA
De visita en los estudios de Radio Meridiano este lunes, Casanova dijo que finalmente, ante la ausencia de respuesta favorable, radicaron la denuncia. “Es la cuarta vez que me roban y nunca pude recuperar nada. Me han robado tres desmalezadoras hace un año. Una era incluso del Club Unión, que la tenía yo para arreglarla. Eso fue un sábado a las cinco de la tarde “.
Aquella vez, el sospechoso fue allanado unos días después “pero no encontraron nada. El chico dijo que las vendió por falopa”. No obstante, esa persona actualmente se encontraría detenida, por lo que no habría protagonizado este nuevo robo.
La escalera sustraída alcanza los cuatro metros de altura, está fabricada en aluminio y tiene dos barrales hundidos. Casanova lamentó especialmente que se trata de un regalo de un amigo suyo ya fallecido.
“Ya no sé qué hacer. ¡Cuatro veces me entraron! Puse las cámaras. La próxima va a ser distinto”, deslizó.

El juez Carlos Mahiques (Foto: La Nación)
El recorrido en forma de postas le insume a las familias unas dos horas de su tiempo, “pero se van con un control muy muy completo”. El servicio está disponible para cualquier niña o niño, con o sin obra social, aunque el sistema de atención prioriza a aquellos que no la tienen. Hay que concurrir con la libreta sanitaria, donde se asientan los resultados de los controles que se requieren para iniciar la cursada escolar. Todas las prestaciones del CAPS son gratuitas.
En lineas generales, los niños revisados se encuentran “muy bien” confió la profesional de la salud. “Si se detecta algo que atender, de acá se van con la derivación para sacar un turno y hacer la consulta que sea oportuna”.

“Así como estamos no llegamos a fin de mes, no podemos pagar el alquiler. Son un montón de cosas que nos están enfermando, porque el hecho de tener miedo de perder el empleo hace que uno se angustie y se enferme mentalmente'”.
En el resto de la ciudad, además de la atención normal en las oficinas de Anses y PAMI, se observó la presencia sólo de jefes en la Defensoría del Pueblo y la
Al respecto, Selva agregó en comunicación con Radio Meridiano que “hay dos aspectos muy graves que son de los que menos se habla. Junto con la estigmatización de las enfermedades crónicas aparece la posibilidad de reducir salarios, de discutirlos a la baja, y el aumento de la jornada laboral a doce horas”.