A partir de los casos de Fausto San Pedro en Platense y Pedro Castellucci en River Plate, Ignacio Igón, presidente del club Ateneo, analizó la importancia del acompañamiento a los jugadores con posibilidades y las claves de los primeros años de formación.
“En las etapas de iniciación de los chicos, el club tiene un objeto fundamental y sustancial que es generar en ellos un espacio de encuentro y socialización donde puedan ir descubriendo el gusto por el deporte”, opinó el dirigente. “Ya después, a medida que van creciendo y dentro de nuestras posibilidades como clubes amateur, se los acompaña cuando se ve la posibilidad de que den un paso más en sus carreras”.
“Es decir, se los alienta y estimula, pero tenemos muy en claro que cuando los chicos inician su actividad en el club, entre los cinco y nueve años, desde la escuelita hasta las las primeras categorías de fútbol infantil, el primer aspecto a trabajar es la socialización”, insistió.
“Cada chico que entra al club es un campeonato ganado”, resumió Igón el espíritu que moviliza a la institución que preside. “Se debe convocar a los chicos a través del deporte para acercarlos a los valores que el deporte conlleva. Que los chicos pasen sus horas dentro de los clubes divirtiéndose, jugando, haciendo amigos. Y que las familias acompañen. Esas son las patas de la mesa”, comparó.
SOSTENIMIENTO
Ateneo es una asociación sin fines de lucro, lo que le permite gozar de determinados beneficios en cuanto a las tarifas de servicios e impuestos. De cualquier modo, su presidente reconoce que, “igual que en cualquier economía doméstica, se hace difícil mantener el normal funcionamiento. Ateneo tiene una infraestructura muy grande, con muchos empleados y costos de mantenimiento que requieren de una cifra muy alta para que el club pueda abrir sus puertas día a día. La situación se siente, como la sienten el comerciante, el empresario y las familias”. El objetivo es ser autosustentables “para que el club pueda seguir resistiendo sin que se resientan sus estructuras”, remarcó.
La incorporación del básquet la entiende Igón como “una tarea pendiente. Ateneo es un club multideportivo, se practican acá cinco disciplinas. Y eso implica la formación de equipos de trabajo, la convocatoria a personas que conocan la disciplina, que puedan generar recursos. El básquet ha sido un deporte histórico del club y es un anhelo muy grande volver a incorporarlo como disciplina formal”.
La oferta de Ateneo se concentra hoy en el hockey, vóley, fútbol (que practican unos doscientos jugadores entre hombres y mujeres), tenis (con siete canchas disponibles) y cestoball.
“Los tiempos han cambiado y hay que adaptarse a los chicos jóvenes, pero sin perder el norte de que los clubes de barrio cumplen una función primordial y se necesita siempre el apoyo de toda la comunidad para que sigan existiendo y den posibilidad a las familias de tener un espacio de encuentro, socialización y recreación. Ojalá tengamos clubes de barrio por mucho tiempo más”.